lunes, 19 de septiembre de 2016

Declaración de Torreciudad (Declaración Interreligiosa sobre Cooperación entre Ciencia y Religión para el Cuidado Ambiental)

Esta declaración es el resultado del Seminario Internacional sobre Cooperación entre Ciencia y Religión para el Cuidado Ambiental (http://www.issrec.org/), basado en la Encíclica Laudato si’ del Papa Francisco.

En el seminario participaron científicos, teólogos y líderes religiosos con interés ambiental, provenientes de las principales tradiciones espirituales del planeta. La declaración está abierta a quienes reconozcan la importancia de los problemas ambientales y la necesidad de promover una mayor cooperación entre las ciencias y las principales tradiciones religiosas y espirituales de la humanidad para contribuir a la solución de los mismos.

1. La gran mayoría de la población que habita nuestro planeta cree en la importancia de las tradiciones espirituales y religiosas en su vida diaria. Estas tradiciones constituyen una importante fuente de inspiración y una base que sustenta sus valores morales, así como una cosmovisión sobre quiénes somos en relación con Dios, con la Tierra y con el resto de los seres humanos. Como se indica en la Laudato si’: “esto debería provocar a las religiones a entrar en un diálogo entre ellas orientado al cuidado de la naturaleza, a la defensa de los pobres, a la construcción de redes de respeto y de fraternidad” (§201). De modo similar, otros líderes religiosos han señalado la importancia de la cooperación entre las principales religiones y tradiciones espirituales para abordar los problemas ambientales. Además, en los últimos años se han firmado declaraciones interreligiosas que subrayan que la degradación de la naturaleza es también un problema moral y espiritual, y no sólo económico o técnico. Entre ellas se encuentran la declaración conjunta de 2002 del Papa Juan Pablo II y el Patriarca Bartolomé I; el Manifiesto Interreligioso de Uppsala sobre Cambio Climático en 2008, y las Declaraciones Islámica y Budista sobre Cambio Climático en 2015. Sin embargo, aún se requieren acciones más firmes para cambiar los actuales modelos económicos y sociales hacia otros ambientalmente más amigables.

2. La Ciencia juega un papel crítico en la comprensión de los problemas ambientales, así como en el seguimiento y en la proyección de sus tendencias. La degradación del medio ambiente es global, tanto en lo que se refiere a la superficie como a las temáticas que afecta. El cambio climático, la acidificación de los océanos, la contaminación del agua y del aire, la pérdida de biodiversidad y de hábitats, y muchos otros problemas tienen que ser enfrentados mediante la integración de diferentes disciplinas, incluyendo las ciencias naturales, las ciencias sociales y las humanidades. Se requiere una cooperación más estrecha entre esas disciplinas, que son clave para alcanzar una visión más comprehensiva de los retos ambientales a los que nos enfrentamos, así como de sus complejas interrelaciones. Tal y como indica la Encíclica del Papa Francisco, “la especialización tiende a convertirse en aislamiento y en absolutización del propio saber. Esto impide afrontar adecuadamente los problemas del medio ambiente” (Laudato si’, §201).

3. La Ciencia en solitario no puede resolver la actual crisis ecológica. Se necesita una mayor cooperación de todos los actores que afectan a las decisiones y a las actitudes sociales y ambientales, incluyendo grupos políticos, organizaciones no gubernamentales y empresas. Las tradiciones religiosas y espirituales son la fuente más antigua de valores morales, sabiduría e inspiración. Ellas nos proponen modelos para vivir con justicia, paz y armonía. Los valores espirituales y culturales nos estimulan a evitar el consumismo, uno de los principales responsables de la degradación ambiental; nos animan a cultivar las virtudes y a mostrar compasión hacia el resto de los seres humanos, los animales y plantas, así como a apreciar hondamente el aire, la tierra y los océanos donde habitan: nuestra Hermana y Madre Tierra. Por estas razones, se requiere una cooperación más estrecha entre científicos y líderes religiosos para promover una mayor conciencia y una acción ambiental más efectiva.

4. Las comunidades religiosas y espirituales tienen un papel prominente en la educación, particularmente en lo que respecta a los jóvenes. Por ello, es esencial que los líderes de todas las confesiones y a todos los niveles comprendan los problemas ambientales a los que nos enfrentamos y promuevan una “conversión ecológica”, que modifique nuestros actuales estilos de vida, ambientalmente insostenibles. Los cambios radicales que se requieren implican no sólo prestar más atención a los temas ambientales o reducir superficialmente nuestros patrones de consumo. Se trata más bien de promover “…una mirada distinta, un pensamiento, una política, un programa educativo, un estilo de vida y una espiritualidad que conformen una resistencia ante el avance del paradigma tecnocrático” (Laudato si’, §111). Las escuelas, parroquias, templos, mezquitas, madrasas, sinagogas, monasterios y otras instituciones religiosas, deberían estar más activamente implicadas en que seamos custodios responsables de la Tierra, en lugar de ser sus devastadores.

5. La gravedad de los problemas ambientales y sus tendencias ponen en serio riesgo la habitabilidad de nuestro planeta. Las evidencias científicas muestran la escala y la relevancia de los impactos causados por la intervención humana en muchos procesos naturales. Somos responsables del cambio climático reciente, debido al uso intensivo de combustibles fósiles, con impactos ambientales y sociales potencialmente catastróficos. Estamos causando extinciones masivas de especies, la mayoría de ellas desconocidas e irreparablemente perdidas, tanto para nosotros como para nuestros descendientes. Estamos contaminando el aire y el agua, perturbando los ecosistemas, talando los bosques, destruyendo suelos fértiles y despilfarrando recursos. La población más vulnerable —en particular los pobres, marginados y excluidos— ya está sufriendo gravemente los efectos. Los problemas ambientales y sociales a menudo tienen las mismas raíces y, por ello, deben ser abordados conjuntamente: “Las líneas para la solución requieren una aproximación integral para combatir la pobreza, para devolver la dignidad a los excluidos y simultáneamente para cuidar la naturaleza” (Laudato si’, §139). Dependemos de los sistemas naturales para conservar este planeta como nuestro hogar para las generaciones presentes y futuras. Sin embargo, como el Papa indica, “…no basta pensar en las distintas especies sólo como eventuales «recursos» explotables, olvidando que tienen un valor en sí mismas. Cada año desaparecen miles de especies vegetales y animales que ya no podremos conocer, que nuestros hijos ya no podrán ver, perdidas para siempre (Laudato si’, §33).

6. Necesitamos revertir urgentemente las tendencias más amenazantes de degradación ambiental. Necesitamos alentar un nuevo modelo de progreso que integre la ecología humana y natural, que promueva energías limpias y economías sostenibles. Necesitamos encontrar modos de vida creativos que se concentren en los valores esenciales en lugar de dirigirnos hacia un consumismo absurdo (menos es más); necesitamos un pensamiento realista y esperanzador que haga nuestras vidas más felices, al tiempo que incentive el cuidado del resto de las personas, de los seres vivos y hábitats. Necesitamos que la Ciencia y la Religión trabajen juntas para que ese cambio tan necesario ocurra.

Santuario de Torreciudad, España, 21 de junio de 2016.

Enlace para adherirse

Sobre transgénicos

"Transgénicos, emociones, dogmas y Greenpeace" es el título del artículo publicado por Nicolás Jouve, presidente de la Asociación Civica. 

Este es el enlace.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación

Usemos misericordia con nuestra casa común

En unión con los hermanos y hermanas ortodoxos, y con la adhesión de otras Iglesias y Comunidades cristianas, la Iglesia católica celebra hoy la anual «Jornada mundial de oración por el cuidado de la creación». La jornada pretende ofrecer «a cada creyente y a las comunidades una valiosa oportunidad de renovar la adhesión personal a la propia vocación de custodios de la creación, elevando a Dios una acción de gracias por la maravillosa obra que él ha confiado a nuestro cuidado, invocando su ayuda para la protección de la creación y su misericordia por los pecados cometidos contra el mundo en el que vivimos».

Es muy alentador que la preocupación por el futuro de nuestro planeta sea compartida por las Iglesias y las Comunidades cristianas junto a otras religiones. En efecto, en los últimos años, muchas iniciativas han sido emprendidas por las autoridades religiosas y otras organizaciones para sensibilizar en mayor medida a la opinión pública sobre los peligros del uso irresponsable del planeta. Quisiera aquí mencionar al Patriarca Bartolomé y a su predecesor Demetrio, que durante muchos años se han pronunciado constantemente contra el pecado de causar daños a la creación, poniendo la atención sobre la crisis moral y espiritual que está en la base de los problemas ambientales y de la degradación. Respondiendo a la creciente atención por la integridad de la creación, la Tercera Asamblea Ecuménica Europea (Sibiu 2007) proponía celebrar un «Tiempo para la creación», con una duración de cinco semanas entre el 1 de septiembre (memoria ortodoxa de la divina creación) y el 4 de octubre (memoria de Francisco de Asís en la Iglesia católica y en algunas otras tradiciones occidentales). Desde aquel momento dicha iniciativa, con el apoyo del Consejo Mundial de las Iglesias, ha inspirado muchas actividades ecuménicas en diversos lugares.

Debe ser también un motivo de alegría que, en todo el mundo, iniciativas parecidas que promueven la justicia ambiental, la solicitud hacia los pobres y el compromiso responsable con la sociedad, están fomentando el encuentro entre personas, sobre todo jóvenes, de diversos contextos religiosos. Los Cristianos y los no cristianos, las personas de fe y de buena voluntad, hemos de estar unidos en el demostrar misericordia con nuestra casa común la tierra y valorizar plenamente el mundo en el cual vivimos como lugar del compartir y de comunión.

1. La tierra grita…

Con este Mensaje, renuevo el diálogo con «toda persona que vive en este planeta» respecto a los sufrimientos que afligen a los pobres y la devastación del medio ambiente. Dios nos hizo el don de un jardín exuberante, pero lo estamos convirtiendo en una superficie contaminada de «escombros, desiertos y suciedad» (Laudato si’, 161). No podemos rendirnos o ser indiferentes a la pérdida de la biodiversidad y a la destrucción de los ecosistemas, a menudo provocados por nuestros comportamientos irresponsables y egoístas. «Por nuestra causa, miles de especies ya no darán gloria a Dios con su existencia ni podrán comunicarnos su propio mensaje. No tenemos derecho» (ibíd., 33).

El planeta continúa a calentarse, en parte a causa de la actividad humana: el 2015 ha sido el año más caluroso jamás registrado y probablemente el 2016 lo será aún más. Esto provoca sequía, inundaciones, incendios y fenómenos meteorológicos extremos cada vez más graves. Los cambios climáticos contribuyen también a la dolorosa crisis de los emigrantes forzosos. Los pobres del mundo, que son los menos responsables de los cambios climáticos, son los más vulnerables y sufren ya los efectos.

Como subraya la ecología integral, los seres humanos están profundamente unidos unos a otros y a la creación en su totalidad. Cuando maltratamos la naturaleza, maltratamos también a los seres humanos. Al mismo tiempo, cada criatura tiene su propio valor intrínseco que debe ser respetado. Escuchemos «tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres» (ibíd., 49), y busquemos comprender atentamente cómo poder asegurar una respuesta adecuada y oportuna.

2. …porque hemos pecado

Dios nos ha dado la tierra para cultivarla y guardarla (cf. Gn. 2,15) con respeto y equilibrio. Cultivarla «demasiado» esto es abusando de ella de modo miope y egoísta, y guardarla poco es pecado.

Con valentía, el querido Patriarca Bartolomé, repetidamente y proféticamente, ha puesto de manifiesto nuestros pecados contra la creación: «Que los seres humanos destruyan la diversidad biológica en la creación divina; que los seres humanos degraden la integridad de la tierra y contribuyan al cambio climático, desnudando la tierra de sus bosques naturales o destruyendo sus zonas húmedas; que los seres humanos contaminen las aguas, el suelo, el aire. Todo esto es pecado». Porque «un crimen contra la naturaleza es un crimen contra nosotros mismos y un pecado contra Dios».

Ante lo que está sucediendo en nuestra casa, que el Jubileo de la Misericordia pueda llamar de nuevo a los fieles cristianos «a una profunda conversión interior» (Laudato si’, 217), sostenida particularmente por el sacramento de la Penitencia. En este Año Jubilar, aprendamos a buscar la misericordia de Dios por los pecados cometidos contra la creación, que hasta ahora no hemos sabido reconocer ni confesar; y comprometámonos a realizar pasos concretos en el camino de la conversión ecológica, que pide una clara toma de conciencia de nuestra responsabilidad con nosotros mismos, con el prójimo, con la creación y con el creador (cf. ibíd., 10; 229).

3. Examen de conciencia y arrepentimiento

El primer paso en este camino es siempre un examen de conciencia, que «implica gratitud y gratuidad, es decir, un reconocimiento del mundo como un don recibido del amor del Padre, que provoca como consecuencia actitudes gratuitas de renuncia y gestos generosos […] También implica la amorosa conciencia de no estar desconectados de las demás criaturas, de formar con los demás seres del universo una preciosa comunión universal. Para el creyente, el mundo no se contempla desde fuera sino desde dentro, reconociendo los lazos con los que el Padre nos ha unido a todos los seres» (ibíd., 220).

A este Padre lleno de misericordia y de bondad, que espera el regreso de cada uno de sus hijos, podemos dirigirnos reconociendo nuestros pecados contra la creación, los pobres y las futuras generaciones. «En la medida en que todos generamos pequeños daños ecológicos», estamos llamados a reconocer «nuestra contribución –pequeña o grande– a la desfiguración y destrucción de la creación». Este es el primer paso en el camino de la conversión.

En el 2000, también un Año Jubilar, mi predecesor san Juan Pablo II invitó a los católicos a arrepentirse por la intolerancia religiosa pasada y presente, así como por las injusticias cometidas contra los hebreos, las mujeres, los pueblos indígenas, los inmigrantes, los pobres y los no nacidos. En este Jubileo Extraordinario de la Misericordia, invito a cada uno a hacer lo mismo. Como personas acostumbradas a estilos de vida inducidos por una malentendida cultura del bienestar o por un «deseo desordenado de consumir más de lo que realmente se necesita» (ibíd., 123), y como partícipes de un sistema que «ha impuesto la lógica de las ganancias a cualquier costo sin pensar en la exclusión social o la destrucción de la naturaleza», arrepintámonos del mal que estamos haciendo a nuestra casa común.

Después de un serio examen de conciencia y llenos de arrepentimiento, podemos confesar nuestros pecados contra el Creador, contra la creación, contra nuestros hermanos y hermanas. «El Catecismo de la Iglesia Católica nos hace ver el confesionario como un lugar en el que la verdad nos hace libres para un encuentro». Sabemos que «Dios es más grande que nuestro pecado», de todos los pecados, incluidos aquellos contra la creación. Allí confesamos porque estamos arrepentidos y queremos cambiar. Y la gracia misericordiosa de Dios que recibimos en el sacramento nos ayudará a hacerlo.

4. Cambiar de ruta

El examen de conciencia, el arrepentimiento y la confesión al Padre rico de misericordia, nos conducen a un firme propósito de cambio de vida. Y esto debe traducirse en actitudes y comportamientos concretos más respetuosos con la creación, como, por ejemplo, hacer un uso prudente del plástico y del papel, no desperdiciar el agua, la comida y la energía eléctrica, diferenciar los residuos, tratar con cuidado a los otros seres vivos, utilizar el transporte público y compartir el mismo vehículo entre varias personas, entre otras cosas (cf. Laudado si’, 211). No debemos pensar que estos esfuerzos sean demasiado pequeños para mejorar el mundo. Estas acciones «provocan en el seno de esta tierra un bien que siempre tiende a difundirse, a veces invisiblemente» (ibíd., 212) y refuerzan «un estilo de vida profético y contemplativo, capaz de gozar profundamente sin obsesionarse por el consumo» (ibíd., 222).

Igualmente, el propósito de cambiar de vida debe atravesar el modo en el que contribuimos a construir la cultura y la sociedad de la cual formamos parte: «El cuidado de la naturaleza es parte de un estilo de vida que implica capacidad de convivencia y de comunión» (ibíd., 228). La economía y la política, la sociedad y la cultura, no pueden estar dominadas por una mentalidad del corto plazo y de la búsqueda de un inmediato provecho financiero o electoral. Por el contrario, estas deben ser urgentemente reorientadas hacia el bien común, que incluye la sostenibilidad y el cuidado de la creación.

Un caso concreto es el de la «deuda ecológica» entre el norte y el sur del mundo (cf. ibíd., 51-52). Su restitución haría necesario que se tomase cuidado de la naturaleza de los países más pobres, proporcionándoles recursos financiaros y asistencia técnica que les ayuden a gestionar las consecuencias de los cambios climáticos y a promover el desarrollo sostenible.

La protección de la casa común necesita un creciente consenso político. En este sentido, es motivo de satisfacción que en septiembre de 2015 los países del mundo hayan adoptado los Objetivos del Desarrollo Sostenible, y que, en diciembre de 2015, hayan aprobado el Acuerdo de París sobre los cambios climáticos, que marca el costoso, pero fundamental objetivo de frenar el aumento de la temperatura global. Ahora los Gobiernos tienen el deber de respetar los compromisos que han asumido, mientras las empresas deben hacer responsablemente su parte, y corresponde a los ciudadanos exigir que esto se realice, es más, que se mire a objetivos cada vez más ambiciosos.

Cambiar de ruta significa, por lo tanto, «respetar escrupulosamente el mandamiento originario de preservar la creación de todo mal, ya sea por nuestro bien o por el bien de los demás seres humanos». Una pregunta puede ayudarnos a no perder de vista el objetivo: «¿Qué tipo de mundo queremos dejar a quienes nos sucedan, a los niños que están creciendo?» (Laudato si’, 160).

5. Una nueva obra de misericordia

«Nada une más con Dios que un acto de misericordia, bien sea que se trate de la misericordia con que el Señor nos perdona nuestros pecados, o bien de la gracia que nos da para practicar las obras de misericordia en su nombre».

Parafraseando a Santiago, «la misericordia sin las obras está muerta en sí misma. […] A causa de los cambios de nuestro mundo globalizado, algunas pobrezas materiales y espirituales se han multiplicado: por lo tanto, dejemos espacio a la fantasía de la caridad para encontrar nuevas modalidades de acción. De este modo la vía de la misericordia se hará cada vez más concreta».

La vida cristiana incluye la práctica de las tradicionales obras de misericordia corporales y espirituales. «Solemos pensar en las obras de misericordia de una en una, y en cuanto ligadas a una obra: hospitales para los enfermos, comedores para los que tienen hambre, hospederías para los que están en situación de calle, escuelas para los que tienen que educarse, el confesionario y la dirección espiritual para el que necesita consejo y perdón… Pero, si las miramos en conjunto, el mensaje es que el objeto de la misericordia es la vida humana misma y en su totalidad».

Obviamente «la misma vida humana en su totalidad» incluye el cuidado de la casa común. Por lo tanto, me permito proponer un complemento a las dos listas tradicionales de siete obras de misericordia, añadiendo a cada una el cuidado de la casa común.

Como obra de misericordia espiritual, el cuidado de la casa común precisa de «la contemplación agradecida del mundo» (Laudato si’, 214) que «nos permite descubrir a través de cada cosa alguna enseñanza que Dios nos quiere transmitir» (ibíd., 85). Como obra de misericordia corporal, el cuidado de la casa común, necesita «simples gestos cotidianos donde rompemos la lógica de la violencia, del aprovechamiento, del egoísmo […] y se manifiesta en todas las acciones que procuran construir un mundo mejor» (ibíd., 230-231).

6. En conclusión, oremos

A pesar de nuestros pecados y los tremendos desafíos que tenemos delante, no perdamos la esperanza: «El Creador no nos abandona, nunca hizo marcha atrás en su proyecto de amor, no se arrepiente de habernos creado […] porque se ha unido definitivamente a nuestra tierra, y su amor siempre nos lleva a encontrar nuevos caminos» (ibíd., 13;245). El 1 de septiembre en particular, y después durante el resto del año, recemos:

«Oh Dios de los pobres,
ayúdanos a rescatar a los abandonados
y a los olvidados de esta tierra
que son tan valiosos a tus ojos. […]
Dios de amor,
muéstranos nuestro lugar en este mundo
como instrumentos de tu cariño
por todos los seres de esta tierra (ibíd., 246).
Dios de Misericordia, concédenos recibir tu perdón
y de transmitir tu misericordia en toda nuestra casa común.
Alabado seas.
Amen.

Vaticano, 1 de septiembre de 2016

FRANCISCO

miércoles, 31 de agosto de 2016

El acceso al agua potable es un problema de justicia social

El Papa ha denunciado ante científicos que el acceso al agua potable es un problema de "justicia social" y ha elogiado la labor de los que se ocupan de la "compleja y maravillosa actividad de escrutar el universo, don incomparable del Creador".

Francisco ha hecho estas consideraciones durante la audiencia a los participantes de la Escuela de verano de Astronomía del Observatorio Vaticano, organizado por la orden de los Jesuitas.
Para el Papa la cualificada participación de personas procedentes de "varios países y diferentes culturas" es la prueba de cómo la "diversidad puede enriquecer también el trabajo de investigación en el ámbito científico".

Sobre el deseo de comprender el universo ha destacado que es algo "común a hombres y mujeres que viven en contextos culturales y religiosos diferentes".

El tema de estudio es el agua en el sistema solar y el Papa ha incidido en lo "esencial que es el agua en la tierra". Y ha agregado: "El agua nos fascina con su poder y al mismo tiempo con su humildad". Así ha denunciado que hoy el acceso al agua pura es un problema de justicia social".

El papa León XIII fundó el Observatorio Vaticano en 1891, hace 125 años. Francisco ha señalado que en estos años, esta institución científica ha realizado "las finalidades para la que ha sido querida, sirviéndose de nuevos instrumentos, como también del diálogo y del debate con otros centros de investigación".

Jornada de oración por el cuidado de la creación


SÁBADO 3 SEPTIEMBRE 2016 

-“Vivir la vocación de ser protectores de la obra de Dios es parte esencial de una existencia virtuosa, no consiste en algo opcional ni en un aspecto secundario de la experiencia cristiana” (Papa Francisco LS 217). 
-“Un grito de alarma por el desastre climático que afecta cotidianamente a los hombres y la naturaleza; la propuesta de la vía del ascetismo y la sobriedad en el uso de los bienes terrenos y de la energía; la proclamación del Evangelio para sanar el corazón humano que ha hecho el mundo un depósito de basura”. (Mensaje del Patriarca Ecuménico ortodoxo Bartolomé I para JMOCC. 2015). 

Hermanas y hermanos en Cristo 
Con el telón de fondo de su Encíclica Laudato Si, el Papa Francisco - compartiendo con el Patriarca Ecuménico Bartolomé la preocupación por el futuro de la creación – decidió el año pasado instituir también en la Iglesia Católica la «Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación», uniéndose a la fecha fijada por el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla desde 1989. 
Según el papa Francisco, esta jornada ofrecerá “a cada creyente y a las comunidades una valiosa oportunidad de renovar la adhesión personal a la propia vocación de custodios de la creación, elevando a Dios una acción de gracias por la maravillosa obra que Él ha confiado a nuestro cuidado, invocando su ayuda para la protección de la creación y su misericordia por los pecados cometidos contra el mundo en el que vivimos” y contribuirá “como Iglesia a superar la mayor Crisis ecológica que vive la humanidad y hacerlo desde una profunda Conversión espiritual y ecológica”, posibilitando “un momento intenso de oración, reflexión, conversión y asunción de estilos de vida coherentes”. (Carta de institucionalización del papa Francisco de la JMOCC. 6 de agosto de 2015) 
La invitación en esta jornada es a mirar la naturaleza con otros ojos, a escucharla con otro oído, a olerla con nuevos aromas, a tocarla con manos suaves, a gustarla y disfrutarla con todos los sentidos. Hace siglos ya, Francisco de Asís le atribuyó a la naturaleza esa cualidad de “sujeto de derechos”, la llamó nuestra hermana. Abusada y explotada, cuidémosla y amémosla, en nuestro día a día, en las pequeñas cosas y en los grandes consumos, que la agotan. 
Recibid un abrazo de Comunión universal y ecológica y “elevamos nuestra ferviente oración para que el Señor conceda el don de la paz en el amor y la unidad a toda la familia humana”. (Declaración conjunta papa Francisco y Bartolomé I patriarca ecuménico. 2014) 
Comisión Mixta 
La Comisión Mixta la forman: Asamblea Episcopal Ortodoxa de España y Portugal (Patriarcado Ecuménico de Constantinopla y la Iglesia Ortodoxa Rumana), la Iglesia Siro-Ortodoxa de Antioquía, el Arzobispado Católico Romano de Madrid (Vicaria de Pastoral Social e Invocación, Justicia y Paz, iniciativa de comunión Ubuntu), Parroquia de Santa Cristina, Compañía de Jesús, Grupo Cristianismo y Ecología, Movimiento Scouts de España, PP. Capuchinos de Madrid (CONFER Madrid).

- “No podemos hacernos los sordos ante la mayor crisis ambiental de la historia. Entre los pobres más maltratado está nuestra tierra”. (Discurso del papa Francisco en ChiapasMéxico Febrero 2016) 
-“Cometer un crimen contra la naturaleza es un pecado. Para los seres humanos que hacen que las especies se extingan y destruir la diversidad biológica de la creación de Dios; para los seres humanos que degradan la integridad de la Tierra, causando cambios en el clima y despojando a la tierra de sus bosques naturales y de sus humedales; para los seres humanos … que contaminan las aguas de la Tierra, su terreno, aire, y en definitiva, su vida, con sustancias venenosas– todos estos (actos) son pecados.” (Patriarca Ecuménico ortodoxo Bartolomé I. 1997 en Estados Unidos) 
-“No es demasiado tarde. El mundo de Dios tiene poderes curativos increíbles. En una sola generación, podríamos dirigir la tierra hacia el futuro de nuestros hijos. Pero esa generación ha de empezar ahora.” (Declaración conjunta del Patriarca ecuménico ortodoxo Bartolomé I con el papa Juan Pablo II en el IV Simposio Ecológico, en el mar en Venecia en junio de 2002)

PROGRAMA PRIMERA PARTE: 
DE 17:30 A 19:30H 17:30h: Acogida con limonada natural incluida 
18:00h: Bienvenida y presentación del acto 18:15h: MESA REDONDA: Visión actual de la Ecología Ponentes: Archimandrita Padre Demetrio R. Saez (Patriarcado Ecuménico de Constantinopla), Jose Eizaguirre (Biotropía y Grupo Cristianismo y Ecología) y Yayo Herrero (Ecologistas en Acción) SEGUNDA PARTE: 
DE 20:00H A 21:15 H 19,30h: Marcharemos juntos desde la parroquia hasta el Cerro de la Torrecilla, en la Casa de Campo, junto al lago y las pistas de tenis. Metro Lago, línea 10 
20h: ORACIÓN ECUMÉNICA: Presidirán el acto: el Arzobispo Monseñor Carlos Osoro (Iglesia Católica Romana), el Metropolita Monseñor Policarpo (Patriarcado Ecuménico de Constantinopla), el Obispo Ortodoxo Rumano Monseñor Timotei y el Arzobispo Siro-Ortoxo Nicolaos Matti. Con la participación del grupo musical AIN KAREM LUGAR: PARROQUIA DE SANTA CRISTINA, Paseo de Extremadura, 32. Madrid. (Metro Puerta del Angel, línea 6). 
Contacto: Teléfono: 619.285.243 E-mail: ecumenismo@juspax-es.org Rogamos confirmar asistencia al correo electrónico

lunes, 18 de julio de 2016

Materiales del curso "En busca de la verdad, el cuidado de la casa común"


Todo el material escrito y los audios puedes encontrarlos en el blog de la Delegación de Fe y Cultura de la Diócesis de Coria-Cáceres:

Enlace

lunes, 30 de mayo de 2016

En busca de la verdad: 'El cuidado de la Casa Común' V Aula de verano de fe y cultura

Una de las sorpresas del pontificado del Papa Francisco ha sido la publicación de la encíclica ‘Laudato si’ sobre el cuidado de la Casa Común en la que aborda el problema ecológico a la luz de una razón iluminada por la fe.

Este hecho nos ha parecido que era un buen motivo para dedicar nuestra Aula de Verano a la profundización en este problema que cada vez va presentando perfiles más preocupantes y amenazantes: residuos, contaminación, agotamiento de recursos, cambio climático,…

El Papa no se ha quedado en un mero análisis superficial, de síntomas, sino que ha profundizado en las actitudes humanas que están en la raíz del problema: consumismo, afán exclusivo de lucro, corrupción, individualismo, materialismo… Y en las consecuencias negativas que provocan: paro, migraciones, masificación, pobreza, explotación,…

Recogiendo los perfiles que se muestran en esta Encíclica hemos procurado que en nuestro programa estén presentes todos ellos; es decir, no sólo hacer una revisión al estado de nuestro planeta sino también a los hombres que lo habitan y gobiernan.

Por ello, tenemos tres bloques de análisis: el que toma el pulso al estado de nuestro planeta con temas como: ecosistemas, recursos, calentamiento global y sus consecuencias, la contaminación del agua y la atmósfera,… desde la acción irresponsable del hombre.

En el segundo bloque veremos las acciones políticas, financieras, económicas que generan este deterioro de la naturaleza y los conflictos y desigualdades entre los hombres.
Finalmente, en un tercer bloque, el papel de los medios de comunicación social, la familia, la escuela y otras entidades en la creación de una cultura ecológica.

Y todo ello con el estilo que se muestra también en la Encíclica: ver, juzgar y actuar. Por ello veremos en nuestro programa actividades de diverso tipo: unas que buscan la descripción de los problemas, otras que tratan de encontrar las razones y, por último, las que pretenden mostrar propuestas y realidades transformadoras.

Como en las ediciones anteriores del Aula de Verano, la Delegación Diocesana de fe y cultura de Coria – Cáceres quiere guiarse por el lema “En busca de la verdad”, siguiendo la doctrina de Benedicto XVI, y siendo conscientes de que la Verdad no es ambigua ni relativa, sino que reside en la inteligencia preexistente a nosotros con que Dios crea el mundo.

Todo ello lo haremos en un entorno de diálogo abierto a todos los públicos, especialmente a cristianos comprometidos y jóvenes universitarios, que están llamados a entrar en diálogo con una sociedad en la que muy probablemente se sentirán en minoría.

Como viene siendo tradicional, el marco para nuestras jornadas de reflexión estivales será la ciudad de Cáceres, Patrimonio de la Humanidad, que supone un privilegio añadido. No faltan actividades culturales y un clima de convivencia distendido entre ponentes y participantes que nos permitirán vivir intensa y fructíferamente estas jornadas.

Más información


Atlas de la Justicia Ambiental

No están todos los que son, pero los que están dan buena muestra del reguero de conflictos medioambientales que, como pequeños tumores, se extienden a lo largo y ancho de un planeta enfermo. 

Algunos son bien conocidos -aunque no por ello están resueltos- como la contaminación del Delta del Níger por las actividades de la petrolera Shell en Nigeria, las miles de víctimas de la catástrofe en la fábrica de pesticidas de Bhopal, en India; el proyecto hidroeléctrico de Agua Zarca, en Honduras, por el que fue asesinada la activista indígena Berta Cáceres y su compañero Nelson García hace sólo unos meses; o la deforestación salvaje de las selvas de Indonesia para producir aceite de Palma. Pero hay cientos de casos más repartidos por otras muchas coordenadas del globo, relacionados con la energía nuclear, la extracción de minerales, la construcción, el acaparamiento de tierras, los proyectos turísticos o la gestión de residuos, entre otros.
“Lo hacemos para demostrar que no son casos aislados, sino que en todos lados cuecen habas. Pero en realidad nadie sabe cuántos conflictos hay en el mundo, cuanto más bajas la escala, más conflictos aparecen”, explica el catedrático en Economía e Historia Joan Martínez Alier. Él es el coordinador delAtlas de la Justicia Ambiental, un proyecto de la Universidad Autónoma de Barcelona con financiación del Consejo de Investigación Europeo puesto en marcha por un equipo de investigadores que pretende documentar y dar visibilidad a una problemática creciente.

Por el momento, el atlas recoge 1746 casos, pero el objetivo, asegura Martínez Alier, es llegar a incluir hasta 3.000 conflictos. “Si miras el mapa China está bastante vacía. No porque no existan conflictos allí, sino porque no damos abasto”, reconoce. El equipo español trabaja en coordinación con investigadores en otros lados del mundo para escoger qué casos se incluyen. No buscan que queden reflejados todos y cada uno, porque saben que eso es inabarcable, sino que haya cierta proporcionalidad entre las diferentes áreas geográficas.

El atlas permite un vistazo general o hacer una búsqueda filtrando por países, por tipos de conflicto, por empresas implicadas o por los diferentes tipos de impactos que han provocado. Cada uno de los casos aparece asimismo documentado con una extensa ficha que incluye fotografías, una descripción general, fechas, actores implicados, consecuencias estudiadas y enlaces de interés. El proyecto contempla también otros mapas específicos sobre casos muy destacados como los conflictos de la petrolera Chevron, el fracking o la extracción de minerales en América Latina.

“Este mapa nos permite poner sobre la mesa la deuda ecológica entre quienes se aprovechan de los recursos y quienes sufren los impactos”, señala Samuel Martín-Sosa, responsable de Internacional de Ecologistas en Acción, que colabora con el proyecto.

Con los casos recogidos hasta ahora, India aparece como el país más afectado, con 223 conflictos, seguido de Colombia (117), Nigeria (73) y Estados Unidos (69). Por tipo de conflicto, es el acaparamiento de tierras el que provoca más problemas, con 454 casos; así como los proyectos mineros (323) o el derecho por el acceso al agua (287). Por empresas, las petroleras se llevan la palma: Shell ha provocado 42 concflictos, Nigerian National Petroleum Corporation 41 y Chevron 31. Pero hay otras como Monsanto, con 20 casos, o las españolas Sacyr (12) y Endesa (10).

En el caso español se han documentado 60 conflictos escogidos en función de su importancia geográfica, su representación histórica o atendiendo a la diversidad de su tipología, explica Amaranta Herrero, coordinadora de los casos españoles. 

“En realidad siempre hay más conflictos de los representados. Cada central nuclear tiene su conflicto, pero no están recogidos todos”, señala Herrero, que advierte de que se debe tomar el atlas como “un botón de muestra” de lo que hay.

Así, en España se han documentado, por ejemplo, los casos de la mina de Aznalcóllar, en Andalucía; el del almacén de gas Castor, en Vinaròs; el de los fosfoyesos radiactivos del polo químico de Huelva; la protección del lobo ibérico, el trasvase Tajo-Segura, los transgénicos en Aragón y Catalunya o el aeropuerto de Ciudad Real.



lunes, 16 de mayo de 2016

Mesa redonda Laudato Si'

La segunda encíclica del Papa Francisco “Laudato si’. Sobre el cuidado de la casa común” fue firmada el 24 de mayo de 2015. Un año después de esta encíclica histórica y tras la aprobación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en septiembre de 2015, hacemos balance del impacto que ha tenido el documento en la sociedad española a través de un diálogo que incorpore voces de distintos ámbitos (religioso, político, científico, académico…).

Participan en la mesa redonda: Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid; Cristina Narbona, ministra de Medio Ambiente (2004-2008) y miembro de Global Ocean Commission;Monseñor Marcelo Sánchez Sorondo, rector de la Academia Pontificia de las Ciencias;Carlos del Álamo, vicepresidente de TYPSA y exconsejero de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia; Pedro Linares, vicerrector de la Universidad Pontificia de Comillas; Marco Gordillo, coordinador de campañas de Manos Unidas; María José Pou, profesora del Grado en Periodismo, Universidad UCH-CEU; y Teresa Ribera, directora de IDDRI y presidenta del Consejo Asesor de REDS.
Asimismo, se presentará el MOOC (Massive Online Open Course) Laudato sì. On care for our common home, mini-curso de la plataforma educativa digital SDSN.edu. El curso ha sido traducido recientemente al español con el apoyo del Instituto IDEAS – Universidad Cardenal Herrera CEU.

Fecha y hora: 25 de mayo a las 18:00h
Lugar: Abertis, Paseo Castellana, 39, Madrid
Cómo llegar: Metro Rubén Darío (L5), autobuses 5, 14, 27, 45, 150
Organiza: Red Española para el Desarrollo Sostenible
Con la colaboración de: Abertis, Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y el Instituto IDEAS – Universidad Cardenal Herrera CEU


martes, 12 de abril de 2016

El cambio climático modifica el eje de rotación de la Tierra

Interesante y sorprendente artículo, sobre cómo el cambio climático modifica el eje de rotación de la Tierra.

Enlace (La Vanguardia)

lunes, 4 de abril de 2016

Parque Nacional Torres de Paine (Chile)


Aquí os dejo esta presentación sobre el Parque Nacional Torres de Paine (Chile), que merece la pena conocer.

Enlace presentación

Riesgo de la deforestación para el pueblo pigmeo


Aquí os dejo un artículo de El Español  en el que se habla del riesgo que supone la deforestación para el pueblo pigmeo.

Enlace noticia



jueves, 17 de marzo de 2016

Desastres naturales


Dejamos un artículo sobre las víctimas de los desastres naturales, sacado de la revista de Manos Unidas.

Leer artículo

lunes, 14 de marzo de 2016

Motor elevador de voltaje

Nos llega información sobre esta iniciativa que no parece interesante, y por eso le damos difusión.

El proyecto Mev surgió de la necesidad de encontrar una fuente de energía limpia, económica y de la lógica ocupación de un grupo de personas involucradas en el crecimiento personal para otros, familiares y amigos.

El inventor Felipe Peña, en el año 2008 se quedó sin trabajo pero afortunadamente le llego a sus manos un libro de física y había estudiado de joven en la FP electricidad para ocupar su tiempo se dedicó a hacer pruebas con motores eléctricos, hasta que dio con el invento de motor elevador de voltaje, después de aquel hallazgo, presento la patente pero no se la aprobaron, pasaron varios años y se había gastado el dinero, tuvo que buscar ayuda económica en amigos y así es como conoció a su socio Vicente Lucia, pero yo quería que este invento saliera de inmediato y conocía personas con experiencia en el mundo del inventor, y le presente una persona para que patentaran el invento, paso el tiempo y quise saber que sucedía, y Felipe me contó que estaba todo parado, hasta que finalmente le hice una visita a su casa y nos conocimos. Yo tenía experiencia en electricidad y Felipe me mostró su invento y convenimos en hacer un modelo de utilidad que tiene básicamente una cobertura muy parecida a la patente, En julio del 2015 fue concedido el modelo de utilidad. Más tarde entramos en contacto con otro miembro del grupo Enrique Guardiola, el cual entusiasmado nos entregó todo su apoyo y Dios dispuso que este, al día siguiente de ponernos en contacto, fuera a un taller que había preparado sin conocimiento previo dl proyecto MEV, lo cual nos asombró a nosotros muchísimo, era algo inesperado, pero que fue como una bendición y dio comienzo el proyecto MEV.

Este es el proyecto MEV en grupo, pero la necesidad llega por la ocupación de la sanidad del medio ambiente, La energía fósil y el consumo occidental ha derivado en calentamiento global. El MEV (Motor Elevador de Voltaje), es un motor como su nombre indica que aumenta el voltaje, con la particularidad aproximadamente de que por cada 1 vatio él es capaz de transformarlo en 2 vatios, gracias al electromagnetismo y la energía cinética. Como pueden comprobar obtenemos 1 vatio de más, significa que es auto-suficiente y entrega energía a nuestra disposición. Lo que podemos hacer con esa energía sobrante depende solo de nosotros, por ejemplo podemos obtener agua a coste 0 y electricidad para cualquier electrodoméstico sin gasto de energía adicional, así mismo cualquier cosa que se les pueda ocurrir, pues entrega energía mecánica y eléctrica en cualquier hora y condición del mundo.

Lo que deseamos el grupo del proyecto MEV es el desarrollo de la energía limpia. Para ello contamos con la venta de licencias y soñamos con hacer una fundación MEV, a través de la cual podamos entregar esta tecnología al mundo.

Como estamos empezando necesitamos ayuda de mecenas y apoyo de los particulares. Gracias a Dios y a vosotros.








miércoles, 17 de febrero de 2016

martes, 9 de febrero de 2016

lunes, 30 de noviembre de 2015

Cumbre del Clima de París

Asistimos desde la distancia a la cumbre del clima París 2015 con esperanza y expectación.


jueves, 26 de noviembre de 2015

Congreso Internacional Laudato Si' en la UCAM de Murcia


CONGRESO INTERNACIONAL LAUDATO SI
DE ECOLOGÍA INTEGRAL Y MEDIO AMBIENTE

en homenaje al Papa Francisco

Del 2 al 5 de marzo de 2016

138. La ecología estudia las relaciones entre los organismos vivientes y el ambiente donde se desarrollan. También exige sentarse a pensar y a discutir acerca de las condiciones de vida y de supervivencia de una sociedad.

139. Cuando se habla de «medio ambiente», se indica particularmente una relación, la que existe entre la naturaleza y la sociedad que la habita. Esto nos impide entender la naturaleza como algo separado de nosotros o como un mero marco de nuestra vida. Estamos incluidos en ella, somos parte de ella y estamos interpenetrados. Las razones por las cuales un lugar se contamina exigen un análisis del funcionamiento de la sociedad, de su economía, de su comportamiento, de sus maneras de entender la realidad.


Web del congreso

viernes, 6 de noviembre de 2015

La encíclica Laudato Si' en la revista Nature

Artículo de Julio Tudela y Justo Aznar (Observatorio de Bioética, Universidad Católica de Valencia), publicado en ZENIT.org el 15 de septiembre de 2015 y en el boletín de CIVICA en noviembre de 2015.

No es frecuente que en la prestigiosa revista biomédica Nature aparezcan comentarios positivos con respecto a la fe católica y menos a escritos de los Papas.

Por ello, nos parece de gran interés lo que se comenta en Nature (Editorial de 23 de junio de 2015) sobre la Encíclica papal.

Empieza el artículo haciendo referencia a que las relaciones entre la Ciencia y la Iglesia Católica han sido más bien ambivalentes. En este sentido hace hincapié en cómo el Vaticano tardó 359 años en admitir que la Tierra se mueve alrededor del Sol, y ha tardado muchos más, desde 1633 hasta 1992, para que Galileo Galilei fuera “rehabilitado” por el papa Juan Pablo II.

Sigue comentando Nature que es gratificante comprobar cómo las estructuras católicas oficiales han evolucionado con respecto a estos temas, haciendo especial referencia a la Encíclica Laudato Si' sobre la necesidad de salvaguardar el medio ambiente, redactada en un tono que muestra el respeto del Papa argentino y sus cardenales por la Ciencia.

En este sentido, hace referencia a las declaraciones del cardenal Peter Turkson, presidente del Pontificio Consejo de Justicia y Paz, que manifiesta que la encíclica papal fue redactada consultando a destacados expertos en los temas del clima.

Sigue el artículo comentando lo afirmado por el papa Francisco, en el sentido de que si no se lucha contra el cambio climático se podría llegar graves alteraciones de los ecosistemas, con importantes repercusiones negativas sobre la sociedad humana.

Su carta dirigida a los más de 1000 millones de católicos que hay en el mundo, hace hincapié repetidamente en el imperativo moral de que hay de actuar en contra del calentamiento global, las alteraciones de la naturaleza por la actividad humana y la sobreexplotación de los recursos naturales.

A juicio de Nature, cuando las negociaciones internacionales sobre el cambio climático entran en su fase decisiva, el Vaticano ha escogido el momento ideal para exponer sus ideas, y, a su juicio, en la línea correcta.

También resalta que científicos y líderes políticos, que trabajan favoreciendo acciones para tratar de evitar las alteraciones climáticas, han expresado su gratitud y admiración por la postura tan valiente del papa Francisco.

Igualmente se destaca que, además de las acciones técnicas promovidas por significadas personas, como puede ser el presidente Barack Obama, es muy importante la propuesta del papa Francisco recomendando la utilización de energías renovables, fundando esta recomendación en razones morales que pueden ser seguidas por millones de personas.

Asimismo Nature se muestra acorde con la opinión del Papa, cuando critica los excesos del capitalismo y consumismo, a los que atribuye un papel fundamental en la crisis ecológica mundial.

Adicionalmente a ello, y de forma inteligente, el papa Francisco hace referencia al cambio global con esperanza, promoviendo la búsqueda de soluciones positivas en lugar de promover negros augurios desde el pesimismo, preguntándose ¿debería la humanidad tomar soluciones que arriesguen el cambio climático y la conservación de la biosfera, cuando existen alternativas viables?

martes, 27 de octubre de 2015

Llamamiento católico por el cambio climático

REUTERS

Los líderes católicos de todo el mundo hicieron el lunes un llamamiento conjunto para que la próxima conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático genere un acuerdo "justo, vinculante y verdaderamente transformador".

Cardenales y obispos firmaron el documento en el Vaticano, argumentando que el cambio climático estaba vinculado "a la injusticia social y a la exclusión social de los más pobres y los más vulnerables de nuestros ciudadanos".

El mensaje que consta de 10 puntos se basa en la encíclica "Laudato Si" que el Papa Francisco publicó en junio pasado y en la que demanda una acción urgente para salvar el planeta de la ruina ambiental.

"Creyentes o no, estamos de acuerdo hoy que la tierra es esencialmente una herencia compartida, cuyos frutos tienen el propósito de beneficiar a todos", dijeron los líderes católicos en el documento que será entregado en la Cumbre de París, que se realizará del 30 noviembre al 11 diciembre.

"Para los creyentes, esto se convierte en una cuestión de fidelidad al Creador, ya que Dios creó el mundo para todos. Por lo tanto cada enfoque ecológico necesita incorporar una perspectiva social que tenga en cuenta los derechos fundamentales de los pobres y los desfavorecidos", sostuvo.

Las disputas sobre la financiación para los países pobres han obstaculizado las negociaciones entre casi 200 naciones, que están en una carrera contrarreloj para sellar un acuerdo en la cumbre de París sobre combatir el calentamiento global.


THE NEW YORK TIMES

Roman Catholic cardinals, patriarchs and bishops from around the world on Monday appealed to climate-change negotiators to approve a “fair, legally binding and truly transformational climate agreement” when they meet at a widely anticipated United Nations conference in Paris next month.

Representatives of the church from five continents signed the appeal in Vatican City. They said it was inspired by Pope Francis’ sweeping encyclical on the environment, “Laudato Si,” issued in June, which forcefully calls for action to stem environmental destruction and climate change.

The prelates’ appeal calls for a “major breakthrough in Paris” that puts “the common good ahead of national interests,” and advances a 10-point policy proposal “drawing on the concrete experience of people across the continents, and linking climate change to social injustice and the social exclusion of the poorest and most vulnerable of our citizens,” they wrote.

The proposal includes putting “an end to the fossil fuel era,” phasing out emissions by midcentury and providing “affordable, reliable and safe renewable energy access for all.” It also calls for the development of “new models of development and lifestyle.”

Governments must also set limits to global temperature increases, the appeal stated. Decisions made in Paris must be legally binding, the prelates said.

“It’s not a wish or a recommendation but something that is going to tie the hands of governments, we hope,” Cardinal Oswald Gracias, archbishop of Mumbai, India, said at a news conference Monday.

The church has a duty, he said, to bring “ethical considerations” to the forefront of the climate talks in Paris from Nov. 30 to Dec. 11.

The appeal, Cardinal Gracias said, was a “historic occasion” and the first time that Catholic leaders representing all regional and national bishops conferences had presented a joint appeal.

The reason for the petition was simple, he said: “We are experiencing very much the effects of climate change.”

Archbishop John Ribat of Port Moresby, Papua New Guinea, who is the president of the Federation of Episcopal Conferences of Oceania, said islands had been especially hard hit by climate-induced rising sea levels. “Our life,” in Oceania, “is at stake,” he said.

He called the Paris meeting a critical turning point. “Business as usual is neither viable nor respecting human dignity, cultures that have evolved over ten thousand years will be extinguished,” if Paris fails, he said.

Pope Francis has made care for the environment one of the platforms of his papacy, and the Vatican has organized international conferences to press the issue.

“It’s very important to have a variety of actors like the church who take a stance, because the changes that are required involve much more than decisions at the political and economic level,” said Prof. Jean-Pascal van Ypersele of the Catholic University of Leuven in Belgium, a former vice president of the Intergovernmental Panel on Climate Change. “They involve a cultural change everywhere around the planet. The church can be a very important player in that context.”

The church has also been attuned to the social injustice effected by climate change. “A common rule is that the poor are the most vulnerable, while they are also the least responsible for the greenhouse-gas emissions,” Professor van Ypersele said, describing it as a “double injustice.”

But the rich, he said, should not believe that they can escape the impact of climate change. “We all share the same planet, the same boat,” he said. “If we sink to the bottom of the ocean, we all sink together.”

viernes, 16 de octubre de 2015

Apoyo a la llamada del Papa por la ecología humana

A los Jefes de Estado y de Gobierno de los países participantes en la XXI Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático (30 noviembre - 15 diciembre 2015, París).
En nombre de nuestros niños, que sin vuestro compromiso, heredarán un planeta degradado y peligroso.
En nombre de los pobres y del planeta, primeras víctimas de la contaminación y del impacto del cambio climático.
En nombre de toda la familia humana, en la que no hay fronteras y barreras políticas o sociales que os permitan eximiros de vuestra responsabilidad.
Os pido que acojáis el llamamiento que ha lanzado el Papa Francisco en la encíclica “Laudato sii’” sobre el “cuidado de la casa común”, en la que reconoce que la humanidad está aún a tiempo para evitar la catástrofe ecológica y os pide compromisos concretos por "una auténtica ecología humana”.
En las deliberaciones de vuestra Conferencia sobre el Cambio Climático, os pido que escuchéis el llamamiento lanzado por Francisco de respetar el clima como “un bien común, de todos y para todos” (n. 23).
En la encíclica, el Papa reconoce: “Los cambios climáticos son un problema global con graves implicaciones ambientales, sociales, económicas, distributivas y políticas, y constituyen uno de los principales desafíos actuales para la humanidad. Los impactos más duros probablemente recaerán en las próximas décadas sobre los países en vías de desarrollo” (n. 25).
Pos estos motivos, Francisco lanza esta petición que yo hago mía: “Se ha hecho urgente y apremiante el desarrollo de políticas para que en los próximos años, la emisión de anhídrido carbónico y de otros gases altamente contaminantes se reduzca drásticamente, por ejemplo, sustityuendo los combustibles fósiles y desarrollando fuentes de energía renovable” (n. 26).
Estamos aún a tiempo para salvar el planeta que entregaremos a nuestros hijos. Por este motivo, firmo esta petición y os pido que respondáis con compromisos concretos al llamamiento del Papa.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Comentario sobre Laudato Si'

Comentario sobre la encíclica Laudato Si' publicado por Andrés Jiménez en el número 293 (agosto 2015) de la revista Hágase Estar (revista católica de actualidad y de testimonios).

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jueves, 17 de septiembre de 2015

Dar agua, no es el problema

Publicado por José Manuel Belmonte en la web de la Asociación de Investigadores y Profesionales por la Ética (Cívica).

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Intentar retener, sea lo que sea, va contra la corriente de la vida.

Es curioso, que año tras año, desde hace mucho tiempo se intente dar solución a un problema de forma equivocada. Se pone en ello, voluntad, empeño, incluso descalificando a una de las partes, sea de derechas o de izquierdas.

La guerra del agua parecía superada desde octubre de 2013, cuando el Gobierno y las cinco comunidades autónomas dependientes del río Tajo, entonces todas del PP suscribieron un pacto sobre los trasvases.

Pero, cambiado los gobiernos, se hacen llamadas para que la población se levante y haga ruido, para salir en los medios y decir que no se puede dar lo que no se tiene. Y es verdad. Tienen razón. No se puede dar agua desde el Centro, si no se tiene. Lo diga el gobierno de Toledo o el gobierno central.

Pasan del escarceo dialéctico a la descalificación, como si el adversario fuera el causante. Ponen, una vez más de manifiesto que no han dado con el problema y tampoco con la solución.

El drama de España es que todos quieren ser dueños de algo que no les pertenece, por ninguna razón. Ningún político es dueño de las nubes, aunque alguno pueda dedicar su tiempo a contarlas. Como las nubes, ellos pasan. Aquellas, cuando pasan, dejan el cielo limpio y con más luz; ellos no pueden decir lo mismo.

Los manantiales y las nubes son generosas. Dan lo que tienen. Fluyen. Dejan ir lo que les viene sin ponerle trabas. Y dejan que se vaya lo que tiene que irse, cuando tenga que irse a donde tenga que ir. Las nubes es que son libres, como el viento, y no llueven a capricho de nadie.

Tenemos, en el Centro, los embalses más capaces de toda la península. Muchos no saben por qué y a otros no les interesa saberlo, porque cierta memoria no pasa por el agua. Así que nadie negará, porque no puede ocultarse, la capacidad de los embalses, ni su utilidad.

Desde el Plan Nacional de Obras Hidráulicas, que diseñó Indalecio Prieto, poco o nada se ha hecho con visión global y de futuro. El último intento de poner en marcha un Plan Hidrológico Nacional, se lo cargó, sin ofrecer alternativa, el PSOE de Zapatero. Prefirieron mentir a los ciudadanos, diciendo que la solución estaba en las DESALADORAS, que han sido un fracaso. Rajoy, en esto del agua y en otras cuestiones, se ha limitado a "pasar", con más pena y complejo que acierto. Los presidentes Autonómicos, desde que existen las Autonomías, han barrido para casa, sin mejorar en absoluto y sin que los ciudadanos sepan dónde han ido a parar los millones que el agua ha generado.

Es cierto, los pantanos no tienen agua. Están al mínimo. El porcentaje es algo que determinan los expertos. Yo, sin ser experto, lo he visto antes y ahora, porque vivo aquí. He visto los días de gloria, con barcos y con playa, y ahora he visto ahí mismo a los rebaños. ¿Alguien les ha pedido cuentas? Quienes han gobernado, ¿han dado cuenta a los votantes?

Pues, ahora, más que nunca, están en una discusión político-bizantina: no vamos a dar agua-dicen-, no vamos a trasvasar ni a Murcia ni a la Comunidad Valenciana, porque no hay. No hay porque no llueve, porque en la cuenca de la cabecera del Tajo y del Guadiela se suceden los años de sequia. Y mientras, una vez más, el gobierno central ha ordenado un nuevo trasvase sin tener en cuenta el nivel de los pantanos, o sin hacer caso a quienes sí sabían la escasez y contra lo que estaba pactado. Desde Valencia se apoya, claro. Mònica Oltra aboga por un gran pacto para gestionar el agua, 'pero ahora hay que aplicar una norma legal porque los agricultores lo necesitan'.

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de la Región de Murcia (UPA-Murcia) no están contentos. Querían más agua. Lo calificande “agresión a los regantes del trasvase, un golpe a la actividad económica y un mazazo al empleo”.

En la línea de los murcianos se expresan en Alicante. El presidente de la Diputación de Alicante, César Sánchez, mostró su “descontento” porque son “cinco hectómetros menos de los que se hubieran podido aprobar por ley”.

La consejera de Fomento del Gobierno socialista de Castilla-La Mancha, Elena de la Cruz, califica de “simple venganza política” el nuevo trasvase de 15 hectómetros cúbicos aprobado por el ministerio de Agricultura. Califica la actuación del Gobierno de Mariano Rajoy de "un secretismo impropio de un país avanzado”. Están dispuestos a recurrir el desembalse.

La ex-presidenta de la Diputación de Guadalajara Ana Guarinos, ha criticado la visita del Presidente autonómico a la zona de los Pantanos por “demagógica y electoralista” porque “si hay un culpable en materia del agua en Castilla-La Mancha y en Guadalajara ese es el PSOE que apoyó la derogación del Plan Hidrológico Nacional, plegándose a los intereses de Zapatero y de los nacionalistas, en claro perjuicio de Castilla-La Mancha y Guadalajara”.

Por su parte Antonio Román, diputado nacional del PP y alcalde de Guadalajara, reclama al gobierno de Castilla-La Mancha que destine a los municipios ribereños con carácter retroactivo, los cien millones que la región recibió en compensación por el trasvase durante los 28 años de gobierno socialista". Otro tema, no tan claro como el agua. Nada es gratis. Pero...¿a dónde va el precio de trasvasar?

¿Van a hacer algo y poner remedio? No. De eso no se habla.

Nadie ha traído agua a los pantanos, sólo las fuentes y las nubes. Y en esas estamos a finales de agosto 2015. Nadie, ni los políticos del interior, ni los de la costa, ni los del gobierno de la nación, se han preocupado de traer agua aquí, para poder dar a quien lo necesite (de aquí o de más allá). No lo han hecho ni han movido un dedo, durante 45 años. No hay una política nacional del agua, como en Francia y otros países europeos. El futuro y el progreso lo exigen, pero...

Ninguno ha ofrecido otra solución que culpar al adversario y amenazar con cerrar el grifo. Cada legislatura, la teoría de la goma, del tira y afloja o del, y tú más.

Dar, sí es la solución. Poner los medios para que haya agua para dar, sí es la solución. Nadie pone el dedo en la llaga, nadie dice: "si no hay agua vamos a traerla". ¡Pónganse a ello! ¡Mójense! Agua sí ha habido... y se ha tirado al mar. Agua si hay y se sigue tirando. Agua habrá y se seguirá desperdiciando y arrojando al mar, si los políticos de turno no quieren solucionar el problema, ni aceptar que el agua es de todos... Ellos son el problema. Ellos y las Autonomías, claro.

Lo escribí cuando la lluvia intensa y el deshielo, desbordaban el Ebro en varios tramos de su cauce, ocasionando pérdidas millonarias a los agricultores y ganaderos, pero también a los comerciantes y a los vecinos de varias localidades de la Rioja, y Aragón, sobre todo. Finalmente cientos de Hm3 de agua iba por Cataluña al mar, sin que nadie la aprovechara, encauzara, ni embalsara, para su posterior utilización.

Mientras los Hectómetros sobrantes de agua, destruían haciendas y dañaban obras públicas y mientras el resto se perdía en el Mediterráneo, el Gobierno de España ordenaba trasvases al Levante, del escaso agua que tenían los embalses de Guadalajara. Y ni los gobernantes de Castilla La Mancha hicieron nada, ni se hizo nada en la Rioja, ni en Aragón, ni tampoco en Cataluña, o en el resto de las 7 Autonomías de la cuenca del Ebro, como si el agua no fuera su problema. El Estado aportó, así lo prometió el gobierno, cientos de millones de euros a los damnificados y ahí terminó el problema. Nadie quiso remover las aguas, porque las elecciones estaban a las puertas, y el PP muy desgastado, prefirió pagar y callar. Mis escritos están ahí. Ahora, después de aquellos desastres y de las elecciones, estamos peor aún.

Sí, porque después de las elecciones se han ordenado nuevos trasvases de la cabecera del Tajo hacia Levante. Ahora son los socialistas, que gobiernan en Castilla la Mancha con Podemos, quienes han dicho que no envían agua a Valencia, aunque desde allí, los también socialistas-con-podemos, reclaman la llegada del agua, por la difícil situación que atraviesan en esas tierras.

Pero, siguen diciendo: "¡siempre estamos lo mismo!". Y los pueblos ribereños de los mayores pantanos de España, corean: "¡Ni una gota más!", "¡Queremos soluciones, de una vez por todas!", "¡Nosotros también queremos agua!".

Aquí, no somos insolidarios. Sabemos que la generosidad antes o después obtiene una respuesta de felicidad. Así que la gente que vive aquí quiere dar agua a quien la necesite y a donde la necesiten. Pero queremos que la gente del sureste y del levante, y los políticos todos entiendan que NECESITAMOS AGUA PARA DAR. Y la condición, que todos debemos intentar es que se traiga, porque no se puede dar lo que no se tiene.

El agua no puede ser un elemento de discordia en periodo electoral. La necesidad de agua debes ser un reto para de una vez por todas dar una solución.Sí hay agua, lo que no hay es voluntad. Lo importante es hacer un Plan y ponerse manos a la obra para hacer infraestructuras, para que el agua llegue. La gente estaría encantada de repartir, no lo duden.

La escasez de agua aquí, pone de manifiesto la carencia de voluntad política para pensar y realizar una solución nacional y justa.

La seriedad ecológica

Publicado por José María Montiu de Nuix en la web de la Asociación de Investigadores y Profesionales por la Ética (Cívica).

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El papa Francisco, en su encíclica Laudato si, ha realizado una propuesta verdaderamente interesante: ha invitado a elaborar un “ecologismo serio” y ha indicado algunos de los presupuestos que ello requeriría.

El primer presupuesto para que haya un ecologismo serio es la negación del relativismo, el respeto a la “verdad” y el “rigor” intelectual consiguiente. Recientemente, un coche causó la muerte de varias personas, entre ellas una mujer, cuyo embarazo se encontraba ya muy avanzado. También murió el niño que llevaba en su vientre. Sin embargo, algunos periodistas, haciendo gala de su carencia de rigor aritmético - informativo, notificaron el suceso sin que llegaran a contar al niño entre los fallecidos.

La problemática ecológica tiene por objeto la totalidad de un Cosmos en el que todo está interrelacionado. Incluye incluso algunos conocimientos extraordinariamente complejos. No basta una solución superficial, hay que ir a las raíces mismas del problema. Se sigue que la ecología, además de necesitar de ciencias particulares rigurosas –ciencias naturales,…-, requiere también de un saber universal que logre ser muy profundo. Dicho en otras palabras, por lo que respecta al conocimiento natural humano, precisa de una verdadera filosofía. Por consiguiente, la ecología sólo podrá fundamentarse en lo que clásicamente se ha denominado “metafísica”.

Una ecología seria ha de ser una ecología integral. Sería absurda una ecología de la Naturaleza que estuviese cerrada a las naturalezas humanas. La misma requiere del “humanismo” como de uno de sus grandes presupuestos. No obstante, la era atómica, la era espacial,…, demuestra constantemente, con los hechos mismos, que está dotada de un importante déficit de humanismo. Si el siglo XX fue el siglo de los mártires y el de las guerras mundiales, el siglo XXI se encuentra inmerso en graves problemas: a) tantos millones de abortos, b) los excluidos son la mayor parte del planeta, miles de millones de personas (cf. Laudato si, n. 49), c) el drama de los refugiados, d) el desequilibrio entre el Norte y el Sur que ocasiona tantas muertes en el Mediterráneo, e) la persecución religiosa, f) la contaminación que provoca millones de muertes prematuras (Ibidem, n. 20), g) la dictadura que sobre la política están ejerciendo el mercado, las finanzas y la tecnolatría, h) el peligro de una posible destrucción de la Tierra,... Este nuevo panorama mundial muestra claramente como la suposición según la cual el progreso económico, científico y tecnológico, resultaría suficiente para resolver todos los problemas de la humanidad, no es sino un mero mito de la modernidad.

Así pues, son los hechos mismos los que están mostrando que el nivel de humanismo logrado por la actual cultura del reduccionismo científico – tecnológico resulta ser muy inferior al alcanzado por el pensamiento cristiano, cuya síntesis es la caridad, el amor. Por consiguiente, si aquella frecuentemente fue crítica para con ésta, deberá despertar de su sueño y lograr asemejarse más al humanismo cristiano.

Laudato Si'... una llamada a un uso racional de la naturaleza

Publicado por Nicolás Jouve en la web de la Asociación de Investigadores y Profesionales por la Ética (Cívica).

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A nadie se le oculta el interés y la oportunidad de la reciente carta encíclica del Papa Francisco sobre el cuidado de la casa común, Laudato si’. En ella se abordan todos los aspectos de los efectos negativos de las actividades del hombre sobre su entorno natural… contaminación, calentamiento global, deforestación, desertización, degradación ambiental… y sobre todo las consecuencias sociales que todo esto conlleva para los más pobres y desatendidos… Por ello nos recuerda el Papa que “el medio ambiente es un bien colectivo, patrimonio de toda la humanidad y responsabilidad de todos”.

En un pasaje de la carta, señala el Papa Francico que “la pérdida de selvas y bosques implica al mismo tiempo la pérdida de especies que podrían significar en el futuro recursos sumamente importantes, no sólo para la alimentación, sino también para la curación de enfermedades y para múltiples servicios. Las diversas especies contienen genes que pueden ser recursos claves para resolver en el futuro alguna necesidad humana o para regular algún problema ambiental”. Se refiere el Papa a los recursos genéticos que ofrecen las restantes especies. Esto se debe a la homología que existe entre los genes que son comunes o equivalentes desde el punto de vista funcional a los que poseen otras especies. Dado el parentesco evolutivo existente las diferentes especies conservan genes y zonas del genoma comunes procedentes de las especies preexistentes ya extinguidas. Las especies actuales tienen en su patrimonio genético versiones parecidas de los mismos genes, siendo las diferencias la consecuencia de la selección natural que permite la continuidad de las mejores variantes en cada línea evolutiva, dentro de la diversidad existente producida por mutaciones espontáneas. Esto se ha evidenciado en los ya numerosos estudios de genómica comparada, que nos permiten reconocer la gran coincidencia encontrada en términos de porcentaje entre los genomas de las especies más próximas, que en el caso humano serían los homínidos, el chimpancé, el gorila y el orangután, con los que en términos generales andamos en un 95% de ADN semejante.

Lo que apunta el Papa Francisco es la necesidad de conservar esta riqueza que se mantiene en todas las especies por suponer una fuente de recursos para resolver los posibles problemas con los que el hombre se ha de enfrentar en el futuro. No se trata de una visión utilitarista de la vida –ahora que sabemos más y sabemos cómo manipular los genes vamos a aprovecharnos de ello–, sino de una actualización de un precepto sobre el que se sedimenta la cultura humana desde la perspectiva antropológica cristiana, y que desde el Génesis queda marcado, cuando se sentencia la orden de dominar la Tierra y cuanto en ella existe... Un dominio que ha de ser racional tal como también señalaba el Papa emérito Benedicto XVI, siendo aún cardenal, en su obra “Dios y el Mundo” cuando a la pregunta que le formulaba Peter Seewald, ¿podemos utilizar a nuestros animales e incluso comerlos?, responde que “esta es una cuestión muy seria. En cualquier caso, nos han sido dados para cuidarlos, no para tratarlos a nuestro antojo”, y continúa el Papa Ratzinger recordándonos que en la Sagrada Escritura al principio se habla de las plantas como alimento del ser humano y cómo tras el Diluvio, es decir, tras la nueva ruptura entre el ser humano y Dios, se deja a criterio de la persona comer carne. Esto ha sido siempre así, desde que en las primeras culturas se pasó de la recolección y la caza al cultivo de las plantas silvestres y la domesticación de los animales salvajes. Sin embargo, puntualiza el Papa emérito que el ser humano debe manifestar siempre respeto a todas las criaturas, pero también que no le está vedado alimentarse de ellas.

Sí, por supuesto, el hombre recibió el legado de la Naturaleza para su propia subsistencia y, como en todo lo que atañe a las acciones que se derivan de esta relación con su entorno, ha de primar el sentido común que nos obliga a hacer un uso racional de los inmensos recursos que este nos ofrece. Este llamamiento a la racionalidad es uno de los aspectos más llamativos e interesantes de la encíclica Laudato Si’, tal vez no el más importante pues en dicho documento prima sobre todo una apelación a resolver los graves problemas sociales que plantea la degradación ambiental.

De cualquier modo, reclama el Papa Francisco una mayor inversión en investigación para entender mejor el comportamiento de los ecosistemas y analizar adecuadamente las diversas variables de impacto de cualquier modificación importante del ambiente. Por eso me parece muy relevante la relación que establece el Papa entre todos los elementos de la naturaleza, sin dejar de significar que el ser humano es una criatura más de este mundo, dotada, eso sí, de una dignidad especialísima, pero es a su vez la única especie que vive su vida conscientemente y que por tanto puede medir las consecuencias que para el ser humano y las restantes formas de vida tienen sus acciones. Por ello llama la atención el Papa sobre la pérdida del sentido de responsabilidad en la parecemos vivir, que hace que estemos convirtiendo la Tierra en un inmenso depósito de porquería, con efectos nocivos para las restantes especies, pero en especial para las personas más desfavorecidas. Por ello concluye el Papa Francisco que “no podemos dejar de considerar los efectos de la degradación ambiental, del actual modelo de desarrollo y de la cultura del descarte en la vida de las personas”.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Padre Michael Czerny SJ sobre Laudato Si'

Enlace a la entrevista al Padre Michael Czerny en la Agencia Ecclesia, sobre la encíclica Laudato Si'.

Enlace


Padre Michael Czerny falou em conferência dedicada à nova encíclica de Francisco

Lisboa, 11 set 2015 (Ecclesia) – O jesuíta Michael Czerny, que integra o gabinete do presidente do Conselho Pontifício Justiça e Paz, disse hoje em Lisboa que o Papa dá uma nova dimensão ao debate sobre o “ambiente”, ao recordar a relação natureza-sociedade.

O colaborador do organismo da Santa Sé que auxiliou Francisco na elaboração da encíclica ‘Laudato Si’ falava na Fundação Calouste Gulbenkian, em Lisboa, durante a conferência ‘Cuidar da Casa Comum: que ecologia?’.

A intervenção partiu das interpretações da palavra “ecologia”, que está ligada ao termo “verde”, às “criaturas” da natureza, ao clima, para passar à definição de “ambiente” dada pelo Papa, que não é algo “verde, lá fora”, mas que começa em cada um e se estende para lá do que se “imagina”.

Nesse sentido, precisou que Francisco dá um maior destaque à “relação entre a natureza e a sociedade que vive nela, com os seus indivíduos”.

O orador citou o número 139 da mais recente encíclica papal, na qual se refere que rejeita uma interpretação da natureza como “algo separado”, um “palco” ou os “bastidores” de uma peça, lembrando que ela está “ligada” às escolhas do ser humano.

O padre Michael Czerny afirmou que, neste momento, “há muitas realidades periféricas onde estão a acontecer coisas boas”, convidando todos a acompanhar o Papa através da leitura da ‘Laudato si’, “uma viagem de vida, uma viagem de esperança”.

Para o especialista, a encíclica recorre à Ciência para “tomar dolorosamente consciência”, para “sofrer” e, em consequência, para “agir”, face ao “sofrimento da realidade, ao sofrimento da natureza e ao sofrimento dos pobres”.

O Papa consegue ligar as preocupações ambientais e sociais, sublinhando que estão ligadas à mesma “crise”.

Por isso, a ecologia de Francisco é “integral”, abrangendo questões ambientais, sociais, económicas, culturais e do quotidiano.

A sua proposta de solidariedade estende-se às gerações presentes e futuras, “aos que ainda não nasceram”, convidando todos ao “diálogo” necessário para encontrar soluções.

A conferência vai contar ainda com intervenções de Elena Lasida, professora do Instituto Católico de Paris, e Filipe Duarte Santos, físico da Universidade de Lisboa, que coordenou os primeiros estudos multidisciplinares sobre o impacto das alterações climáticas em Portugal.

Mais de 140 pessoas lotaram o auditório 3 da Fundação Calouste Gulbenkian, numa conferência que acontece no âmbito dos preparativos para a Cimeira de Paris, sendo promovida pela Associação Casa Velha - Ecologia e Espiritualidade, em parceria com a Fundação Fé e Cooperação (FEC), a Fundação Gonçalo da Silveira (FGS), a Agência ECCLESIA, a Rede Inaciana de Ecologia e a Rede CIDSE.

A 21.ª Conferência das Partes (COP21) sobre Alterações Climáticas, que vai decorrer no início de dezembro, pretende alcançar na capital francesa um acordo mundial sobre metas vinculativas de redução de emissões de gases com efeito de estufa para substituir o Protocolo de Quioto.

martes, 1 de septiembre de 2015

Jornada de oración por el cuidado de la Creación (vídeo oficial)

Jornada de oración por el cuidado de la Creación

Desde esta web nos unimos al Santo Padre en esta Jornada de Oración por el Cuidado de la Creación.


Oración cristiana con la creación
(de la encíclica Laudato Si')

Te alabamos, Padre, con todas tus criaturas,
que salieron de tu mano poderosa.
Son tuyas,
y están llenas de tu presencia y de tu ternura.
Alabado seas.
Hijo de Dios, Jesús,
por ti fueron creadas todas las cosas.
Te formaste en el seno materno de María,
te hiciste parte de esta tierra,
y miraste este mundo con ojos humanos.
Hoy estás vivo en cada criatura
con tu gloria de resucitado.
Alabado seas.
Espíritu Santo, que con tu luz
orientas este mundo hacia el amor del Padre
y acompañas el gemido de la creación,
tú vives también en nuestros corazones
para impulsarnos al bien.
Alabado seas.
Señor Uno y Trino,
comunidad preciosa de amor infinito,
enséñanos a contemplarte
en la belleza del universo,
donde todo nos habla de ti.
Despierta nuestra alabanza y nuestra gratitud
por cada ser que has creado.
Danos la gracia de sentirnos íntimamente unidos
con todo lo que existe.
Dios de amor,
muéstranos nuestro lugar en este mundo
como instrumentos de tu cariño
por todos los seres de esta tierra,
porque ninguno de ellos está olvidado ante ti.
Ilumina a los dueños del poder y del dinero
para que se guarden del pecado de la indiferencia,
amen el bien común, promuevan a los débiles,
y cuiden este mundo que habitamos.
Los pobres y la tierra están clamando:
Señor, tómanos a nosotros con tu poder y tu luz,
para proteger toda vida,
para preparar un futuro mejor,
para que venga tu Reino
de justicia, de paz, de amor y de hermosura.
Alabado seas.
Amén.

martes, 11 de agosto de 2015

viernes, 31 de julio de 2015

El papa Francisco y la COP21

El Papa Francisco ha asegurado que espera que durante la próxima Cumbre de París sobre Cambio climático "se logre algún acuerdo fundamental y básico" y ha llamado a los alcaldes reunidos en el Vaticano este martes a trabajar en la "conciencia ecológica" desde "las periferias hacia el centro".

Francisco ha invitado a tomar conciencia de la "destrucción que se está llevando adelante al no cuidar la ecología humana y no tener conciencia ecológica". Asimismo, ha pedido que la ONU se interese por la trata de personas y la esclavitud moderna provocada por la crisis ambiental.

Durante su discurso ante más de 60 regidores de ciudades importantes de todo el mundo, entre los que estaba la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, Francisco ha dicho que se puede hacer un buen discurso, pero si el trabajo no va desde la "periferia hasta el centro" no se logrará una verdadera conciencia ecológica.

Así, el Pontífice ha llamado la atención sobre el "efecto rebote" y la "destrucción" provocada por no tener una "conciencia ecológica" y "no cuidar la ecología humana". En este sentido ha criticado que el hombre sea "creador de incultura porque no cuida el ambiente".

El Papa también ha denunciado "la idolatría de la tecnocracia" que lleva a despojar a la gente del trabajo y crea desocupación. "¿Hoy qué futuro se le puede ofrecer a esa juventud? Las adiciones, el aburrimiento, el no saber qué hacer con la vida, el suicidio juvenil, el buscar otros horizontes, los proyectos guerrilleros", ha lamentado.

Asimismo, ha advertido de que cada vez es más común el "trabajo en negro" que implica no tener contrato. "Un trabajo arreglado debajo de la mesa eso significa que una persona no gana lo suficiente para vivir", ha criticado.

Además ha denunciado la cantidad de enfermedades que se producen como consecuencia de la fertilización de los campos y de un exceso de técnica, al tiempo que ha llamado la atención sobre fenómenos como la desertización o la deforestación y sobre lo que significa el uso de arsénico o cianuro que inciden en la salud de la población.

Finalmente, el Papa ha señalado que una de las consecuencias que más se notan cuando el ambiente no es cuidado adecuadamente "es el crecimiento desmesurado de las ciudades". "Las grandes ciudades se hacen grandes pero con cordones de miseria también más grandes donde la gente sufre los efectos del descuido del ambiente", ha observado.


Fuente: iagua.es

lunes, 20 de julio de 2015

Esclavitud moderna y cambio climático

Por primera vez en el Vaticano más de setenta alcaldes de grandes ciudades del mundo, junto con los gobernadores locales y representantes de las Naciones Unidas, compartirán experiencias y propuestas para combatir el cambio climático y la esclavitud moderna. Fueron invitados por las Academias pontificias de ciencias y ciencias sociales y los trabajos se desarrollarán el martes 21 de julio en el aula nueva del Sínodo, sobre el tema «Esclavitud moderna y cambio climático: el compromiso de las ciudades». El día sucesivo, miércoles 22 de julio, en la Casina Pío IV, tendrá lugar la segunda cita, organizada en colaboración con las Naciones Unidas sobre el tema: «Prosperidad, gente y planeta: consecución de un desarrollo sostenible en nuestras ciudades».

El programa lo presentó el obispo Marcelo Sánchez Sorondo, canciller de las dos Academias pontificias, en la conferencia del miércoles 15 de julio, por la mañana, en la Oficina de prensa de la Santa Sede.

El prelado explicó por qué se invitó a los alcaldes para discutir sobre estos temas, recordando la conferencia internacional, promovida por la Conferencia episcopal de Inglaterra y Gales en abril 2014, sobre el tema: «Lucha contra la trata de personas: la Iglesia y el respeto a la ley en la cooperación». Participaron en la misma algunos obispos, junto con los jefes de policía de 22 países y los responsables de Europol e Interpol. En esa ocasión, los jefes de policía subrayaron «la importancia del apoyo de los obispos en favor de una mayor toma de conciencia de nuestro compromiso moral en relación con los más pobres de los pobres», pero también advirtió de la necesidad de involucrar a los gobernantes y, en particular, a los alcaldes, porque son los superiores directos de las fuerzas de seguridad pública.

El obispo canciller a continuación señaló cómo el Papa en la encíclica Laudato si’ hace referencia a la presencia de un preocupante calentamiento del sistema climático. También la Academia pontificia de las ciencias en diversos estudios ha puesto de manifiesto que este calentamiento va acompañado por el constante aumento del nivel del mar. Además, añadió el prelado, este fenómeno es «difícil no relacionarlo con otros fenómenos meteorológicos extremos, tales como sequías prolongadas, olas de calor y las tormentas destructivas, que son cada vez más frecuentes». La humanidad, prosiguió, está llamada «a tomar nota de la necesidad de cambios de los estilos de vida, producción y consumo, para combatir este calentamiento o al menos las causas humanas que lo producen o lo acentúan».

Fuente: L'Osservatore Romano

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lunes, 13 de julio de 2015

Comentario sobre el Capítulo Primero de Laudato Si'

Os dejo el texto de mi intervención en la presentación de la encíclica Laudato Si' en la diócesis de Ávila. Intervinieron el Sr. Obispo, don Jesús García Burillo, los teólogos don Olegario González de Cardedal y don Jorge Zazo y un servidor. Entended que no es un texto elaborado sino más bien un esquema de mi intervención oral.


Señor Obispo, amigos todos:
En primer lugar me gustaría agradecer a don Jesús su confianza por la invitación a participar en este acto, invitación realizada a través de la Rectora de la Universidad Católica “Santa Teresa de Jesús” de Ávila.
Queridos amigos, la publicación de la encíclica Laudato Si’ del papa Francisco es ya un acontecimiento histórico que supondrá un antes y un después en la visión y la comprensión del medio ambiente por parte de los habitantes del mundo. Es esta una encíclica muy esperada, certera, abierta a todos -no sólo a los católicos-, fácil de leer, preciosa. Y como muestra de ello os dejo una primera frase: “El suelo, el agua, las montañas, todo es caricia de Dios” (84). ¿Hay forma más bonita y fiel de definir la creación?
Estructura de la Carta Encíclica (Introducción+6 capítulos):
1. Lo que está pasando a nuestra casa
2. El evangelio de la creación
3. Raíz humana de la crisis ecológica
4. Una ecología integral
5. Algunas líneas de orientación y acción
6. Educación y espiritualidad ecológica

Antecedentes
La encíclica LS no sale de la nada. El papa “no se ha hecho ecologista de repente”. La doctrina social de la Iglesia y diversos documentos del Magisterio han tratado ya la cuestión ambiental:
Juan XXIII: Pacem in terris
Pablo VI: Octogesima adveniens, discurso en la FAO 1970
Juan Pablo II: Redemptor hominis, Centesimus annus, catequesis, Sollicitudo rei socialis
Benedicto XVI: Caritas in veritate, sin duda con contenido económico, social y ambiental de gran calado, que supone una sobresaliente antesala a esta nueva encíclica de Francisco.

Me gustaría destacar la figura de San Francisco de Asis, “santo patrono de todos los que estudian y trabajan en torno a la ecología”, muestra “hasta qué punto son inseparables la preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres, el compromiso con la sociedad y la paz interior”. Padre de la espiritualidad ambiental, de la que habla también al final. Decía Francisco de Asís: “A través de la grandeza y de la belleza de las criaturas, se conoce por analogía al autor”. Algo que sabemos muy bien los que solemos pasear o hacer “trabajo de campo” en plena naturaleza.

“Llamado” del papa Francisco
-Desafío urgente de proteger nuestra casa común que incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral
-“Invitación urgente a un nuevo diálogo sobre el modo como estamos construyendo el futuro del planeta”.
Necesitamos una “solidaridad universal nueva”. “Todos podemos colaborar como instrumentos de Dios para el cuidado de la creación, cada uno desde su cultura, su experiencia, sus iniciativas y sus capacidades”

En el Capítulo Primero el papa hace un diagnóstico de la situación ambiental actual de nuestra “casa común”, para “tomar dolorosa conciencia, atrevernos a convertir en sufrimiento personal lo que le pasa al mundo, y así reconocer cuál es la contribución que cada uno puede aportar” (19).
Quizás no sea necesario explicarlo, pero la palabra ecología se compone de oikos (casa) y logía (estudio de). De ahí que Francisco hable de “lo que le está pasando a nuestra casa”.

Apartados:
I. Contaminación y cambio climático
Contaminación, basura y cultura del descarte
El clima como bien común
20-22
23-26
II. La cuestión del agua
27-31
III. Pérdida de biodiversidad
32-42
IV. Deterioro de la calidad de la vida humana y degradación social
43-47
V. Inequidad planetaria
48-52
VI. La debilidad de las reacciones
53-59
VII. Diversidad de opiniones
60-61

El papa empieza la encíclica constatando que se está produciendo una aceleración de los cambios de la humanidad y del planeta, así como de los ritmos de vida y del trabajo (“rapidación”) (18). Para después reflexionar:
“El cambio es algo deseable, pero se vuelve preocupante cuando se convierte en deterioro del mundo y de la calidad de vida de gran parte de la humanidad” (18)
Este primer capítulo podría dividirse en tres partes:
1º Principales problemas ambientales (del “ambiente natural”): contaminación, cambio climático, el agua y pérdida de biodiversidad. En otros capítulos añade otros problemas: desertificación, uso de transgénicos o experimentación con embriones humanos.
2º Problemas del “ambiente humano”: deterioro de la calidad de la vida humana, degradación social, desigualdades sociales.
3º Estado actual del debate ambiental en el mundo: reacciones a la crisis ambiental, diversidad de opiniones.

I. Contaminación y cambio climático

Contaminación, basura y cultura del descarte
La contaminación afecta a la salud de las personas, especialmente a los pobres (20). Es patente en nuestro planeta una contaminación por residuos, incluyendo residuos peligrosos: “La tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería” (21). Y es que vivimos en una cultura del descarte, “que afecta tanto a seres humanos excluidos como a las cosas, que rápidamente se convierten en basura” (22). Los ecosistemas tienen un funcionamiento ejemplar, en cuanto al uso y reciclaje de recursos. No ocurre lo mismo con los sistemas industriales, que no ha desarrollado la capacidad de absorber y reutilizar residuos. (22)
Para contrarrestar la cultura del descarte: “limitar al máximo el uso de recursos no renovables, moderar el consumo, maximizar la eficiencia del aprovechamiento, reutilizar y reciclar” (22)

El clima como bien común
“El clima es un bien común, de todos y para todos”, muy relacionado con muchas condiciones esenciales para la vida humana (23).
El papa es prudente en el tratamiento del tema del cambio climático: estado actual de la ciencia y respuesta moral.
Existe un consenso científico sobre calentamiento del sistema climático, que a su vez implica ascenso del nivel del mar y mayor frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos. Este cambio climático está motivado o acentuado por causas humanas (aumento de concentración de gases invernadero: CO2, NH4, óxidos de N, etc.) y naturales (vulcanismo, variaciones de la órbita y del eje de la Tierra, o el ciclo solar).
Pero es necesario actuar frente a las causas antrópicas mediante cambios de estilos de vida, de producción y de consumo. En concreto en lo que se refiere al uso de combustibles fósiles y a la deforestación para agricultura (23).
Consecuencias del calentamiento global: sobre el ciclo del C, derretimiento de hielos polares, acidificación de los océanos, subida del nivel del mar (el 25% de la población vive junto al mar) (24)
“El cambio climático es un problema global con graves dimensiones ambientales, sociales, económicas, distributivas y políticas” (25). Los más perjudicados por el cambio climático serán los pobres, debido a que sus medios de subsistencia dependen en gran medida de las reservas naturales y servicios ecosistémicos como agricultura, pesca y aprovechamientos forestales. (25)
Denuncia de la general indiferencia antes estos dramas humanos que suceden en distintas partes del mundo (25).
Denuncia que muchos ricos y poderosos se centran en enmascarar los problemas o en ocultar los síntomas, tratando sólo de reducir algunos impactos negativos (26).
Se ha vuelto urgente e imperioso el desarrollo de políticas que reduzcan urgentemente la utilización de combustibles fósiles y potencien el uso de energías renovables (26).

II. La cuestión del agua
No sólo se refiere al agua, sino por extensión: Agotamiento de los recursos naturales, por consumo irracional, y hábitos de gastar y tirar (27).
“El agua potable y limpia representa una cuestión de primera importancia, porque es indispensable para la vida humana y para sustentar los ecosistemas terrestres y acuáticos”. (28)
Destaca la situación en África (“Pobreza del agua social”), algunos países con desigualdades en la distribución del agua. (28)
La contaminación del agua provoca muertes a diario (29). Algunos estudios hablan de entre 8.000 y 25.000 muertes por escasez de agua o falta de calidad, la mitad niños (los datos no son de la encíclica).
Riesgo de privatización del agua: “El acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamental y universal, porque determina la sobrevivencia de las personas, y por lo tanto en condición para el ejercicio de los demás derechos humanos” (30).
Negarles el agua potable a los pobres es “negarles el derecho a la vida radicado en su dignidad inalienable” (30).
Además, la escasez de agua provocará mayor coste de los alimentos (30) y posiblemente se convierta en una de las principales fuentes de grandes conflictos de este siglo.

III. Pérdida de biodiversidad
Los recursos de la tierra también están siendo depredados a causa de “formas inmediatistas” de entender la economía, el comercio y la producción (32). La pérdida de biodiversidad implica la pérdida de recursos clave para la alimentación y la medicina (32). Pero las especies también tienen valor en sí mismas.
“Por nuestra causa, miles de especies ya no darán gloria a Dios con su existencia ni podrán comunicarnos su propio mensaje. No tenemos derecho” (33).
Refiriéndose a iniciativas de intervención humana para restaurar: “Parece que pretendiéramos sustituir una belleza irreemplazable e irrecuperable, por otra creada por nosotros” (34).
Pérdida de biodiversidad por actividades humanas: nuevas carreteras, cultivos, alambradas, embalses… (35)
Indica casos concretos sobre pérdida de biodiversidad (38-41): Amazonia, cuenca fluvial del Congo, monocultivos forestales, desaparición de humedales, extracciones pesqueras abusivas, etc.
Como ejemplo de lugares críticos de biodiversidad menciona la Amazonia y la cuenca fluvial del Congo (38) “pulmones del planeta repletos de biodiversidad”
“El reemplazo de la flora silvestre por áreas forestadas con árboles, que generalmente son monocultivos, tampoco suele ser objeto de un adecuado análisis. Porque puede afectar gravemente a una biodiversidad que no es albergada por las nuevas especies que se implantan”. (39)
También las zonas húmedas que se sustituyen por cultivos pierden enorme biodiversidad (39)
Océanos, aprovechamientos pesqueros (40). Pérdida de biodiversidad por extracciones abusivas.
“¿Quién ha convertido el maravilloso mundo marino en cementerios subacuáticos despojados de vida y de color?” Se refiere a las barreras de coral (41)
Necesidad de invertir en investigación sobre el funcionamiento de los ecosistemas y de inventariar las especies, para desarrollar programas de protección, especialmente para especies en vías de extinción (42).

(Aquí terminaría la parte de diagnóstico de los principales problemas ambientales y pasaría a hablar de los problemas de la ecología humana).

IV. Deterioro de la calidad de la vida humana y degradación social
El ser humano es una criatura de este mundo, que tiene derecho a vivir y a ser feliz, y que tiene una “dignidad especialísima” (43). Sin embargo, muchos vivimos en ciudades insalubres, con crecimiento desmedido, ineficaces, que gastan energía y agua en exceso. “No es propio de habitantes de este planeta vivir cada vez más inundados de cemento, asfalto, vidrio y metales, privados de contacto físico con la naturaleza” (44). Esto me recordaba una frase del salmo 119 utilizada en uno de sus cuadros por San Rafael Arnáiz “soy forastero en la tierra”.
Problemas sociales intrínsecos al cambio global: exclusión social, desigualdad en la disponibilidad y consumo de energía, fragmentación social, violencia, narcotráfico y consumo de drogas, etc. Son signos de que el crecimiento de los dos últimos siglos no ha significado un progreso integral y una mejora en la calidad de vida (46).
Los medios de comunicación digitales cuando son omnipresentes no favorecen el desarrollo de una capacidad de vivir sabiamente, de pensar en profundidad y de amar con generosidad (47). Es necesario un esfuerzo para que estos medios sean un nuevo desarrollo cultural de la humanidad y no un deterioro de su riqueza más profunda.

V. Inequidad (desigualdad) planetaria
El medio ambiente natural y humano se degradan juntos. Los efectos de las agresiones ambientales los sufren especialmente los más pobres, y no suele haber clara conciencia de los problemas que afectan a los más desfavorecidos.
“El ambiente humano y el ambiente natural se degradan juntos, y no podremos afrontar adecuadamente la degradación ambiental si no prestamos atención a las causas que tienen que ver con la degradación humana y social” (48)
“Tanto la experiencia común de la vida ordinaria como la investigación científica demuestran que los más graves efectos de todas las agresiones ambientales los sufre la gente más pobre” (48)
En el punto 49, el papa advierte que “no suele haber conciencia clara de los problemas que afectan particularmente a los excluidos”. Esto ocurre porque la mayor parte de los análisis sobre los pobres y sus problemas se hacen desde la comodidad de una calidad de vida que no están al alcance de la mayoría de la población.
“Un verdadero planteamiento ecológico se convierte siempre en un planteamiento social” (…) “Para escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres”. (49)
En lugar de resolver los problemas de los pobres y pensar en un mundo diferente algunos atinan sólo a proponer la reducción de la natalidad (50). A este respecto, el crecimiento demográfico es compatible con un desarrollo integral y solidario. No hay que culpar de los problemas al aumento de la población sino al consumismo extremo.
“Si bien es cierto que la desigual distribución de la población y de los recursos disponibles crean obstáculos al desarrollo y al uso sostenible del ambiente, debe reconocerse que el crecimiento demográfico es plenamente compatible con un desarrollo integral y solidario” (50)
“Culpar al aumento de la población y no al consumismo extremo y selectivo de algunos es un modo de no enfrentar los problemas”. “Se pretende legitimar así el modelo distributivo actual, donde una minoría se cree con el derecho de consumir en una proporción que sería imposible generalizar”.
En este sentido: “Se desperdicia un tercio de los alimentos que se producen, y el alimento que se desecha es como si se robara de la mesa del pobre (Esta frase ya la dijo en una catequesis) (50)
Existe también una desigualdad entre países, que obliga a pensar en una ética de las relaciones internacionales. Hay una “deuda ecológica” entre Norte y Sur, por desequilibrios comerciales, con consecuencias ecológicas (51), que los países desarrollados deben compensar.
La deuda externa de los países pobres se ha convertido en un instrumento de control pero no así la deuda ecológica. Y es obligatorio que los países desarrollados salden esta deuda. Por otra parte, hay que fortalecer la conciencia de que somos una sola familia humana (52).

VI. La debilidad de las reacciones
“Estas situaciones provocan un gemido de la hermana tierra, que se une al gemido de los abandonados del mundo, con un clamor que nos reclama otro rumbo” (53).
No hemos maltratado más la tierra como en estos últimos 200 años. Pero “estamos llamados a ser los instrumentos del Padre Dios para que nuestro planeta sea lo que él soñó al crearlo y responda a su proyecto de paz, belleza y plenitud”. (53)
“Se vuelve indispensable crear un sistema normativo que incluya límites infranqueables y asegure la protección de los ecosistemas, antes de que las nuevas formas de poder derivadas del paradigma tecnoeconómico terminen arrasando no sólo con la política sino también con la libertad y la justicia” (53).
Ante la crisis ecológica, social y humana, se produce una débil reacción política internacional, sometida a la tecnología y a las finanzas. Como se dice en el documento de Aparecida “que en las intervenciones sobre los recursos naturales no predominen los intereses de grupos económicos que arrasan irracionalmente las fuentes de vida” (54).
“Cualquier cosa que sea frágil, como el medio ambiente, queda indefensa ante los intereses del mercado divinizado, convertidos en regla absoluta” (56).
Pero no sólo el Papa denuncia a los poderes económicos y políticos, sino que nos implica a todos. Aunque no tengamos conciencia de ello, todos somos culpables de esta situación, ya sea por acción o por omisión.
Riesgo de guerra, con el pretexto del agotamiento de algunos recursos. La guerra siempre es perjudicial para el medio ambiente. Armas dañinas. (57)

VII. Diversidad de opiniones
Dos opiniones extremas (60):
1) Mito del progreso. Los problemas ecológicos se resolverán simplemente con nuevas aplicaciones técnicas, sin consideraciones éticas ni cambios de fondo (Visión tecnocrática y economicista).
2) El ser humano, con sus intervenciones, sólo puede ser una amenaza y perjudicar al medio ambiente, por lo que conviene reducir su presencia en el planeta e impedirle todo tipo de intervención (visión ecologista).
El Papa se desmarca de ambas ideas, no por un afán injustificado de centrismo o equidistancia sino por el compromiso de la Iglesia con el hombre.
De todos modos la Iglesia no da una palabra definitiva, sino que escucha y promueve el debate científico y político, respetando la diversidad de opiniones (esto lo repite varias veces a lo largo de la encíclica).

Síntesis y conclusiones
-Existe un gran deterioro de la casa común: “Si la mirada recorre las regiones de nuestro planeta, enseguida nos damos cuenta de que la humanidad ha defraudado las expectativas divinas”.
-Graves consecuencias humanas y sociales de los problemas ambientales: crisis ecológica=crisis humana y social
-La raíz humana de la crisis ecológica (101, cap. 3).
El hombre está en el centro del ecosistema global y de la crisis ecológica. El origen de los problemas ambientales está en el corazón del hombre. Pero no hay que eliminar al hombre de ese ecosistema global, sino aprovechar su capacidad de hacer el bien para que sea instrumento de Dios para el cambio. El hombre es capaz de intervenir positivamente (58).
-Queridos amigos, termino con una frase de esas certeras del papa Francisco: “La Naturaleza está llena de palabras de amor” (225). Escuchemos y leamos esas palabras, trabajemos y cuidemos nuestra casa común, para que todos los que vivimos bajo el mismo cielo podamos llamarnos verdaderamente hermanos.